lunes, 21 de marzo de 2016

HALLAZGO

En mi trazo coinciden dos puntos: frío, ausencia
fusión de nudos temporales
trenzando en mi sangre epidemias de otras orillas.
Prologando en los párpados
noctámbula sed de permanecer despierto, cabizbajo,
moviendo estas letras de raíces y escombros.

Toda la sed se reúne en los ríos del mundo,
atrapa los peces más flacos alimentados de penurias.
Un desecho descompuesto viene de las fábricas de humo,
termina aquí, encallado en mis arenas.

Al filo, sentado en un quicio deslavado,
supuse encontrar el hallazgo de una selva de refugios;
las válvulas del éter, en un pajón de árbol
me llena los pulmones de límpidas cabriolas de aire.

En el ocaso comprime sus resortes:

mecanismos refractarios que me sepultan al vacío.

(De Poemas en signos de espera, inédito)

lunes, 15 de febrero de 2016

Un poema de Abigael Bohórquez

CONCLAVE

EL PAPA ESTÁ GRAVÍSIMO ―Lanzó THE NEWS―   
Y el New York Times: EL PAPA ESTÁ GRAVÍSIMO.
Mas la verdad es otra: EL PAPA ESTÁ
PUDRIÉNDOSE DE PE a PApa.
La cosa le empezó precisamente
en el sagrado corazón.
Según la parte médica
de allí
rápidamente le bajó
a los Santísimos Lugares.
Entonces hubo que operar.
“Fue rápidamente terminada con toda felicidad”
anunció
el beatísimo Subsecretario de Vaticano City.
El papa se pudrió católicarománicapostólicamente,
de él solo ha quedado un reverente
montón de pontificia
Caca.
Las últimas noticias no lo revelan
pero arzobispados, obispos, cardenales,
pelean todavía bajo los excrementos
del
SANTO
SANTO
SANTO
por el oro y la silla del Espíritu Santo,
la curul y la gracia del Espíritu Santo,
pero entre tanta miasma,
los más ―en el tumulto―   
han muerto ahogados
SANTO
bajo la santa mierda,
AMÉN.

DE ÚLTIMA HORA

Adquiera su reliquia.
Caca papal con indulgencias plenarias.

Abigael Bohórquez, Heredad. Antología provisional (1956-1978), 2ª Ed. El Colegio de Sonora, México, 2005, pp. 77-78.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Poema

ETERNO INSTANTE

Trama negra
que se escurre con tu agua.

Trama de tu piel color arena
que purifica gota a gota
llovizna que llovió tu ser
en tus sueños nocturnos.

A m o r :

Trama eclipsada
a tus internos paisajes
arbustos – follajes
de tu alma en pliegos.

Tus manos evocadas
apuñan mi nostalgia
en un instante eterno.

(De Poemas en signos de espera, inédito)

lunes, 25 de enero de 2016

Variaciones para un tema orgánico

Cárnico es el deseo, 2010.
tinta china sobre papel, 75 x 55 cm.

Estudio posterior para cárnico es el deseo, 2012.
Tinta china sobre papel, 29.5 x 31 cm.

Estudio posterior para cárnico es el deseo, 2013.
Tinta china sobre papel, 29.5 x 30 cm.

Estudio posterior para cárnico es el deseo, 2013.
Tinta china sobre papel, 29.5 x 30 cm.

Estudio posterior para cárnico es el deseo, 2013.
Tinta china sobre papel, 29.5 x 30 cm.

Estudio posterior para cárnico es el deseo, 2013.
Tinta china sobre papel, 29.5 x 30 cm.

Cárnico, 2010.
Tinta china sobre papel, 75 x 55 cm.



Esta serie de pintura sobre papel, corresponde a una suerte de divagación hacia las formas orgánicas que pueden encontrarse en la naturaleza misma, en los seres y las cosas, y en el contacto directo con lo que se ve dentro de la dinámica de la abstracción. Referirme a la piel como receptáculo de sensaciones es algo que influye anímicamente cuando quiero plasmar estas formas para después ligarlas específicamente con tallos, hojas, corolas, pistilos y elementos abiertos que aluden a labios carnosos, finalmente una representación -si se quiere- de la naturaleza lúdica cuando se le imagina de un modo. La tinta es su estado acuoso se comporta de manera sensible y recorre lo que ya sabe y experimenta; es decir, por todas esas formas que componen el ensayo de construir un tema cárnico, orgánico, vegetal. Construir subjetivamente la anatomía de la flora, es lo que quiero dejar en esta serie de tintas.

domingo, 10 de enero de 2016

Joaquín Vásquez Aguilar: Un poema y un retrato

QUIZÁ OCURRA

quizá ocurra que el mar valga la pena
que resulte fantástico rascarse
que tengan razón los que me desprecian
quizá no sea bueno hablar mucho del dolor
y sea más útil colaborar con la muerte pensándola con ganas

también es posible que uno esté equivocado
al ponerse a cavilar en serio sobre la vida
y a lo mejor jugar futbol tenga su esencia

pueda ser que el sombrero sea más importante que el sol

y lo más probable es que el muerto esté bien muerto

quizá reír, llorar,

amar


quizá

De Cuaderno perdido, Casa de Cultura de Juchitán, 1989, p. 5.

martes, 5 de enero de 2016

Poema

Ilustración: Víctor Argüelles.

Caja oscura

En la orilla se tejieron tormentas,
donde los peces de escamas duras simularon tumores.

Hoy me viene el agua matutina
de tus manos,
los almendros plantados
a esperar.

El aire vuela
a más de tres horas del recorrido
de la noche.

Por aquí adormecimos lo que tocamos,
mis manos calladas por mucho tiempo
trasladaron su incomprensión 
a valles distantes.

Fui extranjero en territorio nuestro.

Más que palabras has mecido risas,
atraviesan calles,
arriesgando ser del tiempo
su rescoldo y su zozobra.

Sigues en una esfera
apartada del recuerdo,
ahí me tienes contigo,
caminamos lo necesario para no desfallecer.

Prolongamos el abrazo más allá de Santiago,
nada falta a mi célula que explota en el desvelo.

Comparto la ausencia contigo,
viajo hacia la playa con mi caja oscura
para atrapar imágenes
donde estás en cada roca,
ola, palmera,
grito de niño,
cúmulo de arena,
espuma lavada.

El mar se prolonga hasta encontrarte.

De Poemas en signos de espera, 1993-2015. (Inédito).

martes, 15 de diciembre de 2015

Juan Cházaro: La revelación matérica del caos

                         
La realidad de una obra es la triple relación que se establece entre la cosa en sí, 
el pintor que la produjo y quien la contempla[1] 
PIERRE SOULAGES. 


La construcción de un sello personal en el lenguaje pictórico, se adquiere de una conciencia:  la que otorga el poder de la observación y los nexos que se sostienen con el pensamiento, su lucidez desvelará la intensidad de sus cortezas más ambiguas; al mirarse en el reflejo del estímulo, dará pie a la materialización de la idea, ya retroalimentada de toda una gama de flujos que el artista se proporcione, pues en la savia de la inspiración lo que se revela es un repertorio: los elementos plásticos constantes, detonantes de una postura crítica en relación al entorno, al arte, a la sociedad y a lo inmanente a ella. Conciencia y pensamiento aclaran las intenciones que se conjugan con los dispositivos técnicos, vehículos de la contemplación para ejercer el análisis de la imagen, la propia imagen que el autor quiere para comprender la ebullición del mundo, el propio ir y venir de la autoconciencia.
El eje principal por el que el pintor Juan Cházaro García (Villahermosa, 1973) atraviesa en su proceso artístico, es la factura de la imagen, cómo se decanta en su principio estético para entrometernos a una mística depurada, una verdad envuelta por la capa matérica, por ese lodo sustancial con que se cubre “esa superficie histórica y enfermizamente plana”[2]en palabras del artista–. En este sentido la obra, que ya ha elegido ser pintura, usa las referencias de una tradición pictórica, que va de la reminiscencia romántica del paisaje hasta la ruptura generacional del arte moderno y contemporáneo: de William Turner a David Alfaro Siqueiros y Pierre Soulages como referentes visuales, pues retoma técnicas como el óleo, el collage, la aplicación de empastes y la dispersión acrílica sobre grandes soportes de madera; lo importante para el autor es el modo de ejecución de la pintura que se relaciona con un pasado por el aspecto físico y, con un presente por el aspecto temático.

Juan Cházaro.
La capacidad de invención es latente, el autor interviene sus soportes con una carga relacional, si bien matérica también alusiva a narraciones críticas que lo llevan a plantearse objetivos, indagaciones congruentes con las problemáticas actuales, con una visión que hace posible la estética que lo rige a pintar; sí, a pintar con la conciencia del ser obsesivo, reflexivo en su propósito. Arte y razón comparten en un mismo impulso la idea insistente que habrá de gobernar en la obra; no siempre la emoción se prepondera, no todo el arte es irracional y desbocado, existe por demás un punto de intersección entre razón y emoción, esto lo ha llevado a plantearse una serie de cuadros conducidos por un hilo temático: la geografía, los mapas conceptuales, el paisaje aéreo y la materia abundante con la que pinta para recrear la forma de la tierra, siendo la sobreabundancia el factor que habita esta génesis pictórica.

Refugiados. Estrecho Bering.
Refugiados II. 
Su obra se debate entre figuración y abstracción, entre magnitud y pequeñez, siempre circundando su idea de figuración con elementos minimizados que harán el papel de complementos secundarios; la magnitud se percibe en la atmósfera, el fondo, las capas de color, unas sobre otras a manera de intrincadas malformaciones texturales, lo mínimo siempre será un personaje, un objeto, que en el sentido de la narrativa hará la labor de contrapunto. Toda esa esquematización para representar el contexto circunstancial en que se procesan ciertos eventos; un fondo, es una gran masa de materia en estancamiento, en relación a objetos que precisan no quedar ahogados bajo el peso de la materia-caos.
La pieza Proyectos cívicos, es en suma una metáfora lograda: se basa en la idea de la devastación acaecida en el continente americano, es así que varios nombres de artistas latinoamericanos estás representados conceptualmente bajo escombros, un limpiavidrios sirve para despejar, apartar lo reversible de un buen segmento de materia corrosiva: un pantano de color-materia no desbordada al azar, porque aquí se precisa darle forma a lo que el capricho de la naturaleza recrea en la constante dinámica del movimiento y la destrucción.

Proyectos cívicos (The disclosed valley).
Existe una mirada preocupada en abarcarlo todo, una mirada que se estaciona en esas cortezas de materia para llevarlas al pretexto del cuadro. Existen también rasgos de una pintura acontecida en la pincelada robusta, directa, pero razonada en concordancia a una fuerza constructiva, contraponiéndose a la idea del fenómeno destructivo de la naturaleza que se percibe como primicia básica de la revelación. Existe también en su obra la constante de ver el mundo por fuera, como un asunto paralelo a entablar la demanda que el caos genera a su paso. Sus asuntos no reflejan afectaciones emocionales autobiográficas, en un juicio personal, su arte no es sinónimo de esa afectación emocional muy revisitada en la Historia de la pintura, del Arte en general. Juan Cházaro representa al artista científico que va ensayando fórmulas en la maduración de un discurso efectivo, un artista que se arma de las pautas de la investigación: arte-ciencia en la discursiva siempre audaz del acto creativo, a Cházaro le interesa el flujo de lo racional siempre con la dirección hacia lo que le preocupa: “la posibilidad matérica que puede adoptar la imagen, esta posibilidad siempre guía el resultado final, le da cauce y le proporciona múltiples posibilidades”[3]. Hay en su obra una capacidad de asombro: la misma que lo traslada a una infancia llena de cuestionamientos, el desprendimiento en capas de la tierra suscita una fijación por lo moldeable de su actividad plástica. En esta idea de los mapas surge la noción de alejamiento, provista también de lo contrario, como una pieza de dos vistas: por un lado, el alejamiento producido en la manera de contemplar el paisaje aéreo y por otro, ese close up que obliga al detalle de los planos y empastes sobretratados de la pintura; alejarse, acercarse concuerdan con la dinámica de analizar el universo.

Ultima carta para el Instituto Nacional de Geología (The disclosed valley).


(Texto de sala. Exposición “Pinturas” de Juan Cházaro. Galería Universitaria Ramón Alva de la Canal, Universidad Veracruzana. Agosto de 2011)

                                                                          Texto y foto de autor: Víctor Argüelles
                                                                          Fotos de obra: Juan Cházaro




[1] Pierre Soulages. Cita extraída de la exposición retrospectiva presentada en el Museo de la Ciudad de México, junio-agosto de 2010.
[2] Juan Cházaro. Testimonio del autor.
[3] Juan Cházaro. Testimonio del autor.