Por Víctor Argüelles
1 Dolores Castro en revista Casa del Tiempo. |
Como parte de
las actividades del Centro Cultural Casa del Tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana,
el día de ayer se llevó a cabo el homenaje a Dolores Castro con motivo de sus
92 años. Todo un ejemplo de vida, justo ahora que se celebra el día del
maestro, pues Castro representa a la perfección el papel del maestro, ya que
por generaciones se ha dedicado a la impartición de talleres de poesía, mismos
que desarrolla en su domicilio, al que acuden sin falta los convidados a pulimentar el don de la palabra.
De la poesía de
Dolores Castro se puede decir que es el cultivo de la sencillez, que su palabra
llega precisa en tiempos en que más se necesita. Su poesía, “como la flor en su
rojo silencio” se abre a la necesidad del oyente, diáfana y certera, convoca el
tiempo, que en su ayer es el de hoy de siempre. ¿A poco no queda para nuestros tiempos la
precisión de las imágenes del matadero y la sangre, o los muertos desconsolados
buscando asilo en el poema? Se puede decir mucho, sin embargo me limitaré al
tema del homenaje.
Para esta
ocasión, los que conformamos la 21ª Generación en Literatura Mexicana del Siglo
XX de la misma casa de estudios nos dimos a la tarea de llevar al plano escénico
algunos de su más conocidos poemas en una acción poética que llevó por título “La
tierra está sonando”, título que refiere al poemario de 1959 y posteriormente presentado
como poema en 1960, y que resume en una imagen poderosa toda una poética.
“La tierra está
sonando” se desarrolló como una apropiación de ideas expuestas en varios de los
poemas leídos en voz alta. Se utilizó apoyo audiovisual y elementos orgánicos que
concordaron con ese “fluir” de cuerpos en busca de reposo. El concepto general del montaje, así como apoyo escénico y audiovisual corrió por cuenta de Maika Advance (compañero de generación), quien previamente
nos reunió a las 16:30 hrs., para ultimar los pormenores de la acción. Todo el
trabajo resultó ser una experiencia interesante, tanto para quienes intervenimos
como para quienes desde sus asientos vieron el proceso de movimientos e
intenciones en conjunto. Queda para deleite del lector la transcripción
completa del poema “A veces ya no cabe en lo posible” con el cual dimos inicio.
"A veces ya no cabe en lo posible/ lo que sucede aquí.// En vez de pecho a pecho/ por el amor fundidos/ sólo quebrantahuecos/ encontramos/ carroña devorada por carroña/ o ciegos que conducen a otros ciegos/ al matadero.// Y no es lo peor la muerte/ que de morir, ¿quién habría de escapar?/ lo peor es esa torpe/ y minuciosa forma/ de quitar cada pétalo/ al hálito de vida/ y borrar la esperanza./ ¡Y borrar la esperanza!" (1)
Por otro lado, la
participación de los académicos de la ELMSXX fue notable, intervinieron con sus
pláticas y reflexiones en torno a la obra de Castro, expusieron ideas
pertinentes acerca de una digna representante de las letras del siglo XX y XXI.
En este orden fueron participando: Doctor Alejandro Ortiz Bullé-Goyri, Doctor
Javier Galindo Ulloa, Poeta José Francisco Conde Ortega y Rosa Fernanda Cabildo.
Posteriormente la interpretación de temas del repertorio popular mexicano por
parte de la soprano Irianda Lizzette Cruz Valadez y el pianista Ricardo Ángel
Soriano conformaron la parte emotiva del homenaje, temas como “Júrame” y “Muñequita
linda” de María Grever fueron interpretados magistralmente para Castro. Igual
de sorprendente fue la exposición “Laboratorio de mecánica en miniatura”, un concepto de cajas mágicas exhibidas en el
lobby por Gissaeli Cruz Valadez, en
ellas se mostraban discursivamente el mundo imaginario de Castro, la fantasía y
la realidad abriéndose a los ojos del espectador.
En general, el
homenaje a la escritora y poeta recordó que las muestras de afecto corresponden a la vida, y no al penumbroso más allá del retiro. ¡Enhorabuena DOLORES CASTRO por tanto amor y tanta poesía!
Queda la siguiente muestra
de fotos.
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1.- Dolores Castro, No es el amor el vuelo. Antología poética, Lecturas mexicanas, 1992, p. 21.
Fotos: Casa del Tiempo, excepto 1 y 6.
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